¿Qué es la erosión de los suelos?



El suelo es un recurso natural que corresponde a la capa superior de la corteza terrestre. Contiene agua y elementos nutritivos que los seres vivos utilizan. El suelo es vital, ya que el ser humano depende de él para la producción de alimentos, la crianza de animales, la plantación de árboles, la obtención de agua y de algunos recursos minerales, entre otras cosas. En él se apoyan y nutren las plantas en su crecimiento y condiciona, por lo tanto, todo el desarrollo del ecosistema. La erosión del suelo se está acelerando en todos los continentes y está degradando unos 2.000 millones de hectáreas de tierra de cultivo y de pastoreo, lo que representa una seria amenaza para el abastecimiento global de víveres.
Causas


La erosión de los suelos puede ser causada por diferentes agentes:
Agricultura: las actividades humanas eliminan la capa protectora de la vegetación lo cual produce una erosión más acelerada.
La acumulación de agua: el agua desbarata el suelo y los arrastra provocando así el desprendimiento de la capa superior del suelo. Por ejemplo: El deterioro del utopista duarte por la acumulación de aguas contaminadas, el deterioro de la misma ha sido provocado por las razones anteriormente mencionadas.
La deforestación: Estudios demuestran que esta es una de las principales causas de la degradación de los suelos, debido a que mientras más arboles se corte aumenta el riesgo de que cada vez se pierdan más nutrientes de  los suelos y haciendo que sea menos resistentes.
Consecuencias


Modificación de las propiedades fisicoquímicas: acidificación, desgasificación y bloqueo de los oligoelementos que quedan en posición no disponible.
Deterioro de la estructura. La compactación del suelo produce una disminución de la porosidad, que origina una reducción del drenaje y una pérdida de la estabilidad: como consecuencia se produce un encortamiento superficial y por tanto aumenta la escorrentía.
Disminución de la capacidad de retención de agua: por degradación de la estructura o por pérdida de suelo. Esta consecuencia es especialmente importante para los suelos andaluces sometidos a escasas precipitaciones anuales.
Pérdida física de materiales: erosión selectiva (parcial, de los constituyentes más lábiles, como los limos) o masiva (pérdida de la capa superficial del suelo, o en los casos extremos de la totalidad del suelo).
Incremento de la toxicidad. Al modificarse las propiedades del suelo se produce una liberación de sustancias nocivas.
En definitiva, se produce un empeoramiento de las propiedades del suelo y una disminución de la masa de suelo. 

 
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